King of Tokyo Duel
Cae la noche en Tokio. Dos siluetas enormes se alzan entre el humo que se eleva desde los rascacielos destruidos, pero solo uno de ellos será coronado Rey de Tokio, ya sea aniquilando a su rival o inspirando terror y asombro entre la multitud.
Creado por el legendario Richard Garfield (Magic: The Gathering, El ansia) e ilustrado por Quentin Regnes, King of Tokyo Duel es un juego de dados para dos jugadores, a partir de 8 años, de la saga King of Tokyo. Elige tu monstruo con poderes únicos y tira nuevos dados para atraer las fichas de fama y destrucción hacia ti... ¡O aplasta a tu rival con nuevas cartas de poder especial para convertirte en el Rey de Tokio definitivo!
Tanto si ya estás familiarizado con las reglas básicas de King of Tokyo como si nunca lo has probado, aprender a jugar a este título es pan comido. En tu turno, tirarás varios dados hasta 3 veces, quedándote con los resultados que desees en cada tirada. En función de los símbolos obtenidos, atacarás, te curarás, avanzarás por las dos pistas del tablero o bien activarás poderes especiales de tu monstruo. Tras las tiradas, podrás recargar energía o comprar cartas de poder. Para ganar, derrota al monstruo rival o avanza lo suficiente por las pistas del tablero. Fácil, ¿verdad?
Además, la caja incluye 6 monstruos diferentes con poderes únicos y distintos niveles de dificultad. ¡Cada partida será un reto distinto!
Jungo
¡Bienvenidos a Jungo! Unos monetes de colores se han mezclado en tu mano y están tan a gusto que no se quieren mover. Deberás combinarlos sabiamente para librarte de ellos antes que tus rivales y así poderte comer tranquilamente tu plátano. ¿Preparados para jugar?
Diseñado por Toshiki Arao e ilustrado por Laura Michaud (Hanabi, Trio), este juego de cartas lo pueden disfrutar grupos de 3 a 5 jugadores a partir de los 10 años. Jungo nos reta a deshacernos de todas las cartas antes que lo hagan nuestros oponentes, formando y lanzando conjuntos de cartas.
Fácil de aprender y divertido de jugar, Jungo es el compañero perfecto para cualquier viaje o el complemento ideal de una sobremesa. Tras barajar las cartas, se reparten 8 o 10 (según el número de participantes) y cada jugador las mira en secreto. En este punto se aplica la gran regla de oro de Jungo: no se puede cambiar el orden de las cartas en la mano.
En su turno, los jugadores pueden jugar una o más cartas o bien robar del mazo central. Si deciden jugar cartas, deberán ser todas del mismo valor, estar adyacentes en su mano y en caso de que ya haya una combinación en la mesa, la combinación jugada deberá ser superior, ya sea porque tiene más cartas o porque su valor es superior. Una vez superada la combinación, el jugador debe decidir si se añade a su mano la combinación superada (en este caso, añadiéndola donde quiera de su mano) o bien descartarla. En el caso de querer robar una carta, el jugador la puede añadir donde quiera de su mano, descartarla o apelar a la ley del Jungo. Esto significa que puede jugar una combinación con la carta robada. Cuando a un jugador no le quedan cartas en la mano, gana la partida.
Entre las cartas que incorpora el juego, hay algunas que son especiales. Se trata de cartas con valor doble, que pueden asumir uno de los dos valores indicados, a elección de quien las juega. En cada turno los jugadores deberán pensar muy bien si quieren o no jugar cartas para tratar de deshacerse de ellas lo más rápido posible. En resumen, Jungo ofrece horas de entretenimiento a cambio de muy pocas reglas. ¿Dominarás el arte del combo para ganar la partida?
Dragonbane Bestiario
Qué injusta es la vida! ¿Acaso mis buenas acciones no merecen recompensa? Quizá con el tiempo... pero en este preciso momento las cosas no pintan nada bien. He caminado, escalado, gateado, nadado y cabalgado a lo largo y ancho del mundo. He hablado con todo tipo de criaturas, observando, analizando y registrando casi todo lo que vale la pena saber sobre las bestias y los seres civilizados de los cuatro puntos cardinales. Y sin embargo, aquí estoy: apretujada en una grieta en mitad de la nada, sin nadie que me dé las gracias, ocultándome de unas despreciables criaturas que, muy generosamente, decidí incluir en mi catálogo. ¡Habrase visto ingratitud!
– Theodora Estornutatoria, Única en su especie
Desde felinos hasta quimeras, pasando por hadas, ránidos, hipogrifos, hidras y mucho más, este bestiario para el juego de rol Dragonbane incluye más de 60 bestias y monstruos maravillosos a la espera de cruzarse con los personajes jugadores. Cada criatura viene acompañada por una ilustración y un texto llenos de vida, así como un encuentro aleatorio y una semilla de aventura. Además hemos incluido nueve razas nuevas para personajes jugadores, con sus propias capacidades innatas. Este libro de tapa dura a todo color ha sido bellamente ilustrado por Johan Egerkrans y David Brasgalla.
El Anillo Único Moria
Durante largas edades, la gran ciudad de la Mina del Enano fue la sede de los reyes de los enanos. Cavaron demasiado hondo bajo las raíces de las montañas en busca de mithril, la legendaria plata de Moria. Allí forjaron maravillas, a la luz de lámparas de vidrio. Pero hace mil años, el Daño de Durin se alzó y expulsó a los enanos de sus salones. La ciudad cayó en la oscuridad, convirtiéndose en morada de orcos, trasgos… y cosas peores.
Pero ahora, ¡vuelve a haber esperanza! Innumerables orcos perecieron en la Batalla de los Cinco Ejércitos, y puede que los Salones de Durin vuelvan a estar vacíos, a la espera de ser reclamados por quienes tengan el valor de enfrentarse a la larga y tenebrosa oscuridad bajo la montaña. Tal vez queden allí montones de tesoros, esperando a ser reclamados. Quizás el mithril aún resplandezca en las minas que hay bajo el Caradhras. ¡Cruza el temible umbral, aventurero, y adéntrate en las profundidades!
Moria™ — a través de las Puertas de Durin es un suplemento para El Anillo Único™, el juego de rol de mesa oficial basado en las obras de J.R.R. Tolkien. Ambientado en los años anteriores a la malograda expedición de Balin, este suplemento contiene un gran número de mecenas, enemigos y tesoros que un Maestro del saber puede utilizar para construir sus propias aventuras en Moria, desde un simple viaje desesperado en la oscuridad hasta una gran campaña para reclamar las Salas de Durin.